martes 13 de marzo de 2012

Martha Gellhorn y sus viajes al infierno

Una de mis figuras favoritas del siglo XX es, sin duda alguna, Martha Gellhorn. "¿Quién?", suelen preguntarme nada más nombrarla. Qué lástima que se conozca tan poco a esta mujer...

Mi primer contacto con Gellhorn fue a través de un trabajo que hice sobre ella en la universidad, para Historia de Europa en el siglo XX. Leí sus crónicas recopiladas por Debate en El rostro de la guerra con auténtica devoción; su personalidad traspasaba el papel.

No tuvo que ser nada fácil, en los tiempos que le tocó vivir, dedicarse al periodismo de guerra siendo una mujer. Pero ella pudo con todo y, fiel a su espíritu libre y decidido, tuvo una brillante carrera que duró más de sesenta años: la Guerra Civil Española (sus peripecias en compañía del que fuera su marido durante cinco años, Ernest Hemingway, son relatadas con maestría por Paul Preston en Idealistas bajo las balas), la Segunda Guerra Mundial, Vietnam, Panamá, El Salvador... Una trayectoria como corresponsal verdaderamente admirable.

A finales del año pasado Altaïr conseguía llenar parte del hueco bibliográfico que sobre su obra hay en este país editando Cinco viajes al infierno, donde se agrupan varios de sus mejores relatos de viajes y que aguarda en mi mesilla para su lectura, espero que no a mucho tardar.

Y hace unos meses me enteraba con entusiasmo de un proyecto de la cadena HBO sobre la vida de esta gran mujer. El teaser trailer oficial ya está en la red y su estreno será este mayo. Me muero por ver el resultado de todo esto, pero tengo que admitir que el adelanto ya me ha conquistado. Dirigida por Philip Kaufman, Nicole Kidman y Clive Owen se ponen en la piel de Gellhorn y Hemingway en un trabajo que, según la crítica y el resultado de los primeros pases, se perfila como posible ganador en los próximos Emmys. ¿Y quién no tiene curiosidad por ver cómo reflejan la España del treinta y seis? ¿Aguantará HBO el nivel? ;)



Si esto sirve para que en España se descubra la potente figura literaria de Martha Gellhorn, habrá merecido la pena.

miércoles 29 de febrero de 2012

Queridos clientes: ¿Por qué tanto odio?

"Quiero un libro bonito. Por fuera y, claro, por dentro. No sé, un libro bonito pero de esos que merecen la pena conservar. Pero de bolsillo, ¿eh?, que no me quiero gastar mucho en libros. Vamos, un libro bonito, pero que dé que pensar. Y que no sea triste. Pero que te enseñe algo. Pero que no sea complicado de leer, ¿eh? ¿Que qué me gusta? Pues las historias bonitas. ¿De libros? ¡No recuerdo ni cuál fue el último que leí! En realidad, no suelo leer, pero quiero un libro especial. ¿Policiaco, histórico? ¡Si no sé casi ni diferenciarlos! ¿Románticos? No sé... Es que yo no suelo leer, ¿sabes? Pero me apetece un libro bonito. ¿Me explico?"

NO.

martes 14 de febrero de 2012

Beloved Holmes

Hace años tenía la costumbre o tradición de leer un relato de Sherlock Holmes al año. La última vez que lo hice, el año pasado, me decanté por Estudio en escarlata durante un viaje a Londres. Hace unas semanas, con el fin de la segunda temporada de Sherlock me decidí a tomar de mi estantería el Todo Sherlock Holmes de Cátedra y disfrutar cronológicamente de cada una de las aventuras que Conan Doyle escribió de mi detective favorito.

Es curioso comprobar cómo con el paso del tiempo descubres nuevos detalles y ves al héroe de una manera diferente. Y es maravilloso descubrir que nunca dejas de amar a tus personajes predilectos.

De pequeña me gustaba el Sherlock Holmes de dibujos animados. Descubrí la obra de Conan Doyle por primera vez de la mano de una vecina y su ejemplar de Las aventuras de Sherlock Holmes, en aquella colección blanca de Tus Libros de Anaya que tanto nos marcaría la infancia a algunos. De adolescente, adoraba al Holmes de Peter Cushing muy por encima del de Basil Rathbone, y que Homo Libris me perdone. ;) Me hizo gracia el Sherlock de Robert Downey Jr. en su primera película, algo steampunk y exagerado pero encantador a su manera. Y, cómo negarlo, Benedict Cumberbatch me ha enamorado con su adaptación contemporánea: todo un ejemplo de mimetización con el personaje; una belleza y una actuación memorables como pocas.

Pero que los dioses y el fandom más joven me perdonen -y tú, querido Cumberbatch-: esta noche he redescubierto a mi otro Holmes de adolescente y he vuelto a enamorarme como una quinceañera. Siempre dije que no podía decidir entre Peter Cushing y él, aunque en el fondo pensara que Cushing era mi Sherlock, pero ahora debo retractarme...

La quintaesencia del detective de Baker Street es, sin duda alguna, Jeremy Brett: él es El Sherlock Holmes.
¡Y su voz! ¡Ah, su maldita maravillosa voz! (Un rasgo sherlockiano en común con Cumberbatch, desde luego).





¡Cómo no lo vi claro antes! Con quince años o yo estaba demasiado enamorada de todos los actores de las películas de terror clásicas (Cushing, Christopher Lee, Vincent Price), o andaba demasiado ciega para darme cuenta de ello. Cushing era demasiado majete para ser fiel al canon: Jeremy Brett nos mostró por fin a ese Holmes neurótico, egoísta, drogadicto, brillante, delicado a veces y mordaz e irritante siempre, de las historias de Conan Doyle.

Brett es el mejor Sherlock Holmes del mundo.





¡Dios, qué alegría da redescubrir estas pequeñas joyas! ^^

miércoles 1 de febrero de 2012

Sobre eBooks y libros de papel que vuelan

La semana pasada tuvimos un cursillo de eBook en la librería. Una de las primeras preguntas que nos hizo el formador fue qué opinábamos nosotros, como libreros, del libro electrónico. Hubo un momento de silencio. Entonces le preguntó directamente a mi encargado, Pedro, quien no tuvo el menor problema en enumerar todas sus ventajas: capacidad para almacenar muchos libros en poco espacio, aumentar o disminuir el tamaño de la letra, ideal para viajes, etc., etc. "Pero", terminó añadiendo Pedro, "esto no es un libro. Un libro tiene papel, una portada, un olor, un tacto, un peso... Quizás soy un romántico, pero para mí esto no es un libro."

He recordado esta anécdota porque hace un par de días mi chico y yo entramos en una de las librerías de viejo más conocidas de Zaragoza y salí de ella con un pequeño tesoro. Se trata de una edición de los dramas de Schiller de 1906 con una tapa preciosa en relieve y unas páginas que, a pesar del tiempo transcurrido, te susurran: "perduraré".


No soy capaz de explicar la sensación que tuve nada más verlo, el enamoramiento que sentí cuando acaricié sus tapas, cuando noté su olor a libro viejo. Abrir sus páginas en casa y leer las palabras de Schiller ahí impresas me causa una emoción que no me la da el Sony Reader.

Ah, es una batalla perdida. Tal vez. Somos unos románticos y por eso vamos a desaparecer. Quizás. Pero ayer, cuando mi cuñada Olga me enseñó este corto que ahora mismo voy a compartir con vosotros, tuve la sensación de que somos muchos los que pensamos así. Es una maravilla el libro electrónico, desde luego, pero nada superará la sensación de pasear por una biblioteca y coger un libro y luego otro, y otro... Y, además, ¿los libros electrónicos podrían volar? ;)

Señoras y señores, les presento The Fantastic Flying Books of Mr. Morris Lessmore, uno de los cortos que optan al Oscar este año. Y acepten un consejo: tengan un paquete de pañuelos al lado.

martes 24 de enero de 2012

Las cataratas del Reichenbach

Terminó la magnífica y perfecta segunda temporada de la adaptación televisiva de Sherlock Holmes de la BBC. Pero, mientras muchos esperamos con ansiedad la tercera, un movimiento ha empezado en las red y en las calles. Carteles y pintadas en Inglaterra, Italia, Estados Unidos, Islandia, Alemania... Investigad, investigad, que la cosa está cobrando mucha fuerza.




¿Qué pensaría Conan Doyle de todo esto? ¿Se acordaría de cuando sus lectores le torturaron luciendo crespones negros y ellas vistiéndose de luto? ¡No me digáis que no es encantador!



Vive la révolution! XD

lunes 21 de noviembre de 2011

Fragmentos de Grecia en Schiller

"Bajo el mismo azul, sobre el mismo verde,
caminan los cercanos y caminan unidos los linajes lejanos,
y, ¡qué maravilla!, que la sonrisa del sol de Homero también a nosotros nos llegue."

(de El Paseo)

"Todas aquellas flores han caído,
a golpes del gélido viento del norte,
para dejar a uno entre todos enriquecido,
hubo de perecer este mundo de los dioses"

(de Los dioses de Grecia)

Hay poesías que te golpean con una fuerza inusitada; versos que se aferran a tu alma y que difícilmente se olvidan.

viernes 4 de noviembre de 2011

El pulso de Julian Barnes

Hace unos días recibíamos la fantástica noticia de que Julian Barnes, por fin, ganaba el premio Man Booker -uno de los más importantes del mundo anglosajón- tras haber sido finalista varias veces. Barnes ha ganado el premio con la novela The sense of and ending, que Anagrama publicará en nuestro país en otoño del año que viene.

Pero si os apetece conocer la obra de este genial escritor, este mes de noviembre es un buen momento para hacerlo. Acaba de salir editada Pulso, una recopilación de relatos suyos llenos de riqueza, maestría y diálogos sugerentes, como solamente la elegante prosa de Barnes nos puede ofrecer.

Y si lo vuestro son las ediciones de bolsillo, no os perdáis Nada que temer: una divertida historia familiar del escritor plagada de reflexiones sobre la muerte y la vejez, la literatura y la filosofía. Un hermoso libro con ecos de Proust y Flaubert de lectura indispensable para todo amante de la buena literatura.

Desde aquí os animo a disfrutar de cualquiera de sus obras. Hay muchas, muchas razones por las que leer a Julian Barnes: su enorme sensibilidad, su maravilloso sentido del humor, su prosa elegante y cuidada y su gran habilidad para dejarnos sin aliento, lo dejan bien alto en el Olimpo de los escritores actuales capaces de hacernos sentir todo un amplio registro de emociones. Julian Barnes se alza en un trono donde, tal vez, sólo le acompañen Philip Roth, Ian McEwan y A. S. Byatt.