
"Un escritor de novela negra descubre, después de su muerte, que sus herederos han manipulado la obra que escribió y se han hecho de oro gracias a su legado. Así que decide dar a conocer la novela que él escribió en realidad, que no es otra que la que el futuro lector sostiene ahora entre sus manos. Los hombres que no ataban a las mujeres es una parodia delirante de uno de los mayores éxitos del mundo editorial, pero es también una crítica despiadada, brutal y divertidísima de ese género extraño, y moralmente ambiguo, que conocemos como best-seller."
Si a esto pudiera añadir la portada y las risas que nos hemos echado en la librería con las primeras líneas y la foto de Ste Arsson... :)
¡En fin! Mañana espero tener el libro en la mesilla de noche para empezar a leerlo y poner aquí cuanto antes una reseña digna, como bien se merece. Y también espero conseguir una dedicatoria personalizada en su primera hoja. No, si cada día me hago más fan de Miguel, incluso en su faceta como "traductor", ¡ja, ja, ja!
Mucha suerte con este nuevo libro, señor Serrano. Usted lo merece todo. ^^
Ya nos contarás, me has picado la curiosidad por conocer la portada xD
ResponderEliminarYa os contaré, ya, ¡ja, ja, ja! Que conste que no he puesto la portada porque buscándola por la red con rapidez no la he encontrado a priori, pero es maravillosa. Y la foto de Arsson... Grimosa a más no poder. ¡Vamos; sublime! XD
ResponderEliminar¡Besotes
Oye qué buena pinta tiene esta historia. Yo también me he quedado muy intrigada. Estaré atenta para ver qué nos cuentas.
ResponderEliminarUn saludo
Qué buena pinta ¿no? Me ha apetecido un montón ir (que es imposible) y leer el libro.
ResponderEliminarYo también espero a la espera de tus noticias.
Jeje seguro que es para morirse de risa; también tengo ganas de que lo comentes.
ResponderEliminarBookworm: a mí también me intrigó la historia cuando Miguel me la contó, pero hasta ayer que no tuvimos el libro físico en la tienda no pude comprobar que tenía mejor pinta aún de la que me imaginaba. Ten por seguro que os mantendré informados. ^^
ResponderEliminarLoquemeahorro: una buena pinta impresionante, sí, ¡ja, ja, ja! Cuando haga la reseña os diré cuál es la editorial y todos los datos necesarios, por si os pica aún más la curiosidad y os apetece buscarlo. :)
Isi: las risas están aseguradas. Creo que la protagonista se llamaba Luzbel Salander y era fotógrafa especializada en retratos de escritores norteamericanos como Foster Wallace o McCarthy, aunque ella vivía en Andorra, ¡ja, ja, ja! Qué idiota. Pero me encanta; Miguel siempre tiene que meter un detalle bohemio interesante en todas sus historias. ^^
¡Un abrazo a las tres!
¡Jajajajaja!
ResponderEliminar¡Pero qué buena pinta tiene esto! Mira, yo leí la primera de las novelas de la "trilogía" y como ya dije en su día por otros lares me aburrió un tanto, de modo que decidí no seguir con la tortura. Me consta que hay mucha gente a la que le gustó la novela, pero en cualquier caso una parodia de este tipo a buen seguro resulta mucho más divertida.
Aunque no viene al caso, esto me recuerda que tengo pendiente desde hace mucho tiempo leer El último anillo, de Kiril Yeskov. ¿Os suena? ¿Lo leíste? ¿Qué te pareció, si fue así?
Ya nos contarás, de todas formas, algo más sobre Los hombres que no ataban a las mujeres.
¡Un besote!
Hola, he empezado a seguir tu blog, creo que es muy interesante y ameno. Espero que igualmente puedas disfrutar con el mío dedicado al reinado de Carlos II de España.
ResponderEliminarUn saludo.
Curioso, yo he leido las tres de Larsson, quizás han tenido excesivo éxito y tampoco son para tanto, sin embargo sí que le concedo que el personaje de Salander, independientemente de las historias es bastante interesante.
ResponderEliminarHomo Libris: sólo puedo decir que ya llevo varios capítulos leídos de "Los hombres que no ataban..." y ando a carcajada limpia. Literal. Creo que los que hayan leído aunque sea la primera novela de Larsson pueden disfrutar de lo lindo con la coñita. Impagable. Por ahora, soy super fan del periodista, Fil Emön. Me gustan más sus partes que las de Luzbel Malander, ¡ja, ja, ja! XD
ResponderEliminarEn cuanto a "El último anillo", llevo mucho tiempo diciendo que quiero leerlo, pero aún no lo he hecho. ;)
¡Un abrazo!
Carolus II: Bienvenido por estos lares y gracias por tus palabras. Muy interesante tu blog. Nos leeremos, seguro.
Sonja: estoy de acuerdo contigo en que lo más redondo que le quedó a Larsson fue el personaje de Salander. Ahora, por lo que he visto y me han dicho, la saga se desvirtúa bastante en el segundo y el tercer libro... A mí, la verdad, nunca me ha dado por leerlos. Pero vamos, es que generalmente no suelo leer novela negra. :)
¡Un saludo!
Hola¡
ResponderEliminarPermiteme presentarme soy tatiana administradora de un directorio de blogs y webs, visité tu página y está genial, me encantaría contar con tu blog en mi sitio web y así mis visitas puedan visitarlo tambien.
Si estas de acuerdo no dudes en escribirme tajuanchita@gmail.com
Exitos con tu página.
Un beso
tatiana.
Acabo de comprar la novela y no he podido resistir la tentación de empezar a leer las primeras páginas a pesar de estar en el curro (es que no soy tan íntegro como Fil Emön). Alucinante, ya el prólogo es todo un prodigio de coña marinera.
ResponderEliminarSoy lector y escritor de novela negra, las tres de Larsson me parecieron un peñazo y ahora Arsson me ha reconciliado con el género negro sueco.
Ricardo: En primer lugar. bienvenido. En segundo lugar, es que ninguno somos tan íntegros como Fil Ëmon. ;)
ResponderEliminarSi te ha gustado el prólogo, espero que disfrutes con lo que sigue, porque a mí me parece que las risas van in crescendo. ^^
¡Un saludo y suerte con tus novelas!
La Belle, gracias por la bienvenida, vendré a menudo por aquí.
ResponderEliminarLa novela, terminada y, como dices, con carcajadas continuas (incluso mi pareja llegó a pensar al verme leer que me estaba dando un ictus o algo). Descacharrante, una novela la de Arsson que mejora, con mucho, la versión que nos vendieron de Larsson
Yo también me reí mucho, Ricardo, sí. ^^
ResponderEliminar¡Nos leemos!