¿Y si, por una vez, nos salimos del tópico? Eso es lo que debió de pensar el joven historiador Michael Scott cuando escribió Un siglo decisivo: dar un aire fresco a la historiografía divulgativa. ¡Y con qué acierto!
Scott combina la erudición al estilo Robin Lane Fox con el buen hacer narrativo de autores como Paul Cartledge y Tom Holland. El resultado es una lectura temendamente amena de un magnífico y apasionante ensayo que se devora en un par de noches como las buenas novelas.

Fue una época agridulce para las pólis griegas. El fin de los ideales atenienses y las glorias del siglo anterior planearon sobre la historia de Atenas, Esparta y demás durante el siglo IV a.C., un siglo sin embargo interesante para nosotros por sus guerras, pactos y deslealtades.
Hay tres puntos en el libro que me han gustado muchísimo. Por un lado, la visión de Atenas que nos ofrece, especialmente por su política exterior de doble filo tan poco fiable para el resto de las ciudades. Por otro, la decadencia militar de Esparta. Pero, por encima de todo, la aparición de una Tebas fascinante y desconocida para el gran público.
Scott, además, combina con acierto los episodios más importantes de la época con pinceladas sobre sus principales figuras. Yo me quedo, sin duda, con sus retratos de Isócrates, Demóstenes y mis favoritos, los caudillos tebanos Pelópidas y Epaminondas.

UN SIGLO DECISIVO, de Michael Scott
Ediciones B
Barcelona, 2010
ISBN: 9788466640886
Tapa Dura
22 euros.
¡Ohhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh...!
ResponderEliminar(Creo que ya lo he dicho todo, ¿no? ;P).
Besotes.
Sí, ¡ja, ja, ja! ¡Cuánta efusividad! :D
ResponderEliminar¡Besos!
Jo, es que decir que "me lo llevo" va a ser un autoplagio en toda regla... Tiene muy, pero que muy buena pinta. ¡A la saca!
ResponderEliminar¡Pues espero que te guste tanto como me ha gustado a mí! ^^
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