"Oh, lira de oro, tesoro
común de Apolo y de las musas
de violáceas trenzas...
... en el ápice del rayo, tú apagas
el fuego eterno: en el cetro
de Zeus se adormece
el águila; entrambas
céleres alas deja caer
la reina de las aves; una negra
nube has extendido
sobre su curva cabeza, dulce cierre
de sus párpados, y en un sueño
el blando dorso hincha suavemente, poseída
por tus vibraciones..."
PÍNDARO
Transitando las “Horas de Invierno” de Mary Oliver
Hace 2 meses
Un himno muy bonito, no había leído nunca estos versos.
ResponderEliminarEs cuanto menos curioso que muchas personas desprecien el género y no tomen la poesía muy en serio cuando luego sí que les gusta tararear y cantar canciones, que por muy absurdas o actuales que sean tienen su origen en la poesía clásica.
Te puedo parecer una cursi, pero para mí, hace muchos años la poesía se convirtió en sinónimo de Gustavo Adolfo Bécquer.
Un beso.
¡Feliz y lírico día! ¡Y que tu vida entera sea una oda memorable! :)
ResponderEliminarBesos.
Fátima: la poesía antigua es siempre un descubrimiento maravilloso, como puedes comprobar, digan lo que digan. :) ¿Y por qué me va a parecer cursi Bécquer, mujer? ¡Larga vida a los románticos! XD
ResponderEliminarHomo Libris: gracias, caballero. Lo mismo deseo para vos. ^^