jueves, 5 de noviembre de 2009

Posesión

Hay veces que la Providencia te concede unos regalos maravillosos. Días y días de trabajo a lo burro, clientes a cada cual más impertinente cuando, de pronto, te encuentras con una persona a la que da gusto atender. Un cliente que te reconcilia con tu profesión y que, además, te descubre un libro que no olvidarás en la vida.

Estaba hace unas semanas esta servidora colocando libros en su sección cuando se acercó una mujer de mediana edad. No recuerdo su cara, ni si era rubia o morena; sólo que vestía un jersey gris y una falda larga y que me recordaba a una profesora que tuve de literatura algo bohemia, Sara. Se me acercó con una sonrisa y me preguntó si teníamos el libro Posesión de Byatt. Miré en la base de datos y comprobé que nos quedaban dos ejemplares de bolsillo. La señora estaba exultante. "¡Ah, qué alegría!", exclamó, "Me lo recomendó una amiga que es profesora de literatura inglesa y no había manera de encontrarlo por ningún lado".

Yo no recordaba haber escuchado nada de esa novela, sinceramente. Ni de haberla colocado alguna vez. Sí que conocía a Byatt por haberme fijado en otros libros suyos en la sección de literatura en inglés, pero concretamente no teníamos (ahora sí XD), esta novela en su idioma original. Así que me dirigí a bolsillo y pillé el libro de Anagrama para la señora. Lo primero que me llamó la atención fue el cuadro de Burne-Jones sobre Merlín que aparecía en su portada. Es una pintura que me encanta:


Rápidamente, le dí la vuelta mientras volvía hacia el mostrador y la cliente y leí "Coleridge" entre las líneas de la contraportada. Se me encendió el botón rojo de "alarma" en mi mente, el pulso se me aceleró. Cuando se lo entregué a la señora, ésta esbozó una amplia sonrisa de emoción. "Muchas gracias, guapísima. Me acabas de alegrar el día. Me voy corriendo a casa a empezarlo." Le agradecí el cumplido sonriendo también y, mientras ella subía las escaleras, corrí a bolsillo para hacerme con el otro ejemplar. Entonces sí que leí la contraportada con tranquilidad y decidí pillármelo para mí: algo me decía que no iba a arrepentirme de la decisión.

"Una obra maestra por su audacia, una verdadera fiesta del lenguaje, una novela comparable a las de Stendhal y Joyce", decía de ella Carolyne See. Se trata de una obra galardonada con el Booket Prize de 1990, y por el Irish Time-Aer Lingus Literature Prize del mismo año. Y había más:

"Esta inteligente, ambiciosa y literaria novela de suspense ocupará un lugar junto a El nombre de la rosa, de Umberto Eco, y el País del Agua, de Graham Swift. Un nuevo y nada convencional tipo de detective, el crítico literario, se une al monje erudito de Eco y al profesor de historia de Swift", declaraba Nicola Murphy de Time.

¡Y vaya si no me he arrepentido! Fue empezar a leerlo y no parar, maravillándome capítulo tras capítulo.

La historia comienza cuando un insignificante estudioso de la obra del poeta victoriano Randolph Henry Ash, Roland Mitchell, encuentra por casualidad el borrador de una apasionada carta suya dirigida a una misteriosa mujer. Adentrándose poco a poco en la investigación filológica y biográfica, descubrirá que la carta iba destinada a Christabel LaMotte, una poetisa algo oscura y muy admirada por las feministas contemporáneas. Junto a una de las máximas investigadoras de esta mujer, Maud Bailey, Roland se introduce en una búsqueda apasionante de las cartas entre ambos escritores, para desentrañar un rompecabezas que ambos saben que cambiará el curso de todo lo que hasta ahora se sabía de los dos autores. En su camino se cruzarán otros investigadores como James Blackadder, el jefe de Roland, o Cropper, un investigador y coleccionista millonario americano del poeta, con altas dosis de ambición y egocentrismo y que carece de escrúpulos. Y no quiero olvidarme de esa maravilla de personaje que es Beatrice Nest, la tímida filóloga que investiga el diario de la mujer de Ash, Ellen (otra gran protagonista de esta bella historia).

La historia de Roland y Maud se entrecruza con la de Ash y Christabel, aderezada con una trepidante narración y grandes dosis de poesía decimonónica, para al final obtener un maravilloso tapiz cuya culminación sólo la acabará conociendo el lector y no sus protagonistas.

Fascinante es un adjetivo que se queda corto para esta novela. Maravillosa, también. Supera lo que es el género de suspense; acaba siendo una mezcla de aventuras, erudición y amor por la poesía como pocas veces he visto en mi vida.

Dice su autora que la idea para esta obra surgió de una inspiración que tuvo ante un comentario de una biógrafa americana de Coleridge sobre su trabajo: "Era como un caso de posesión demoníaca", explica Byatt, "y me pregunté si era ella quien se había apoderado de él, sabiento todo sobre su vida, o él de ella." ¿No es una reflexión que da que pensar?

No entiendo cómo una novela tan impresionante es prácticamente una desconocida, tan hermosa y audaz. Porque tengo que añadir que no sólo las historias que se entrecruzan, las de los poetas y sus investigadores, son muy grandes. Es que Byatt se atreve a crear dos poetas y sus respectivas vidas hasta el más mínimo detalle y, no contenta con ello, nos los engalana con enormes fragmentos de su obra poética, dotando a su propia novela de un cuerpo y una sensación de veracidad digna de envidia. No sólo es buena su prosa: su poesía (que he admirado también en la versión inglesa de la novela) es maravillosa. Es algo así como la fuerza que tiene el poeta ficticio William Ashbless de Tim Powers en Las Puertas de Anubis pero elevado a la enésima potencia. Me cuesta creer que Ash y LaMotte no existieron; me cuesta imaginar que una sola mujer haya creado semejante coherencia en tantos detalles y tantos poemas.

Es indignante que una novela con esta belleza y esta fuerza sea tan poco conocida, tal y como está escrita. De lo que sí estoy convencida es de que nadie que la haya leído va a olvidarla. Sé que no es tampoco una novela fácil por su erudición, pero es tan hermosa que recomiendo su lectura a todos. Especialmente a los que os guste el siglo XIX o si una de vuestras pasiones es la filología y la literatura inglesas.

No recuerdo la cara de la cliente que me pidió este libro. No sé si algún día regresará a la librería y nunca podré agradecerle en persona esta lectura. Lo que sí sé es que, para mí, ella es mi Maud Bailey.

Posesión es la novela que me gustaría escribir, decididamente. Es ya una de mis novelas favoritas; una de las mejores que he leído en años. Pero, por encima de todo, es una obra que está destinada a trascender.

17 comentarios:

  1. ¿Otro? :D :D :D

    Este me lo apunto, a ver si en Granada lo localizo (acabo de mirarlo y en la librería a la que suelo ir aquí en Málaga lo tienen pedido al editor). Tiene una pinta realmente... ¡apetitosa!

    ¡Gracias! ;)

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  2. ¡Otro! XD

    Seguro que lo localizas; a nosotros nos ha vuelto a llegar hoy. ^^ Y, de verdad de la buena, que éste lo recomiendo más que fervientemente.

    ¡Un abrazo!

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  3. Hola, este es mi primer comentario en tu blog, al que llegué por casualidad y me parece fantástico. Enhorabuena por él.

    Sobre esta reseña me gustaría comentarte, que la novela se "sale" de mis lecturas habituales, pero la verdad es que después de leer tu entrada, dan ganas de salir corriendo a una libreria y comprarlo (o encargarlo). Quizás termine haciendolo después de todo.

    F&H

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  4. ¡Hola, Jon Nieve!
    ¡Gracias por tus palabras! Aún no he comentado en tu blog, pero sólo quería decirte que lo encontré la mar de interesante. Especialmente, esa entrada de Gotham Central, ¡ja, ja, ja! Batmaníaca que es una. ;)

    La verdad es que "Posesión" es un libro precioso. Si te animas a leerlo algún día, ya contarás por aquí que te parece. ^^

    ¡Un saludo!

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  5. Pero, ¿utiliza el mismo truco que los otros libros que citas (como El nombre de la rosa) de fingir de cara al lector que los hechos son reales y que la autora es poco más que la transcriptora?¿O simplemente crea dos personajes que podrían pasar por "reales" pero sin ánimo de "colárnoslos"?

    No es que vaya a cambiar mucho, en el fondo, la calidad del relato o su alcance, pero a mi juicio, cuando los autores utilizan el truco de "engañar al lector", en cierto modo insultan la inteligencia de los que estamos leyendo su obra.

    Dicho esto (en plan don Gruñón) no me queda más remedio que reconocer que nunca antes te había visto tan emocionada con un libro. Así que, aunque sólo fuera por eso, habrá que leer Obsesión.

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  6. ¡pues me pongo a buscarlo YA! ¡muchas gracias por la reseña! porque si no ¿cómo habría sabido de él???

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  7. A mí también me han entrado ganas, aunque con eso de la erudición, no se yo...

    Úlimo Íbero: es Posesión, no vayas a meter la pata!!

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  8. Amandil: Lo segundo. Nada de intentos para hacer pensar que los personajes son reales ni cosas por el estilo, pero les da una entidad la muy... que parece mentira que no existieran realmente. Y los intercala con escritores y poetas reales, lo que da una sensación de veracidad tremenda. Pero vamos, en todas las entrevistas que he leído de ella habla de sus personajes, de cómo los creó... Nada de engaños "danbrownoníacos", gracias a Dios. ^^

    Bibiobulímica: ¡De nada! Seguro que te gustará, ya verás. XD

    Isi: anímate, hombre, que con tu nivel de lecturas, no creo que tengas ningún problema. ^^ Además, no es una erudición estilo "El nombre de la rosa": se habla mucho de literatura del XIX, pero como vas descubriendo poco a poco la vida de los dos poetas, no es algo que sea difícil de entender. Quizás hay detalles que una persona de Filología Inglesa, como Azote, puede encontrar apasionantes y a los que sabemos menos se nos escape su brillo especial, pero en general esta novela tan coral es accesible, creo yo. Es una prosa muy poética, pero comprensible. ¡Anímate! XD

    ¡Un abrazo a todos!

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  9. Anda, anda... ¿ves como no soy el único? Jon Nieve habla de tu poder de convicción, y Amand... esto, nuestro Último Íbero dice que no te ha visto antes tan entusiasmada con un libro. Luego dices que me "quejo". :P Que no, que no me la das, que eres un agente secreto de las editoriales que incita a la compra de libros... XD XD XD

    Bromas aparte, y retomando el tema que menciona nuestro querido Íbero, creo que ese juego del autor con el lector, intentando hacer creíble una historia no es malo... a menos que sea una burla descarada. Es decir, a mí me encantó en El nombre de la rosa, al igual que en el Quijote, y aunque al amigo Dan no he tenido el gusto (que conste que no digo si bueno o malo :P) de leerle, imagino que con él no me gustaría tanto; es un simple presentimiento. ^^

    Ah, el blog de Jon sí que lo conocía de antes (¡ay, el amigo Martin, que nos trae por el camino de la desesperación!), y me ha sorprendido agradablemente encontrarle ahora por aquí.

    Un abrazo.

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  10. Leñe, que metida de pata. Me obsesioné con la Posesión y al final me fui para el lado que no era. Bueno, corregido. De todos modos estoy seguro de que si aparezco por la FNAC de Zaragoza preguntando por el libro "Obsesión" de una autora que no recuerdo el nombre y que va de dos poetas que viven en el siglo XIX y tienen sus cosas raras, estoy seguro que de me entienden y me dan este.

    O quizá me den El retrato de Dorian Grey, que es muy socorrido y entretenido.

    En todo caso, si como dice Alienor, la autora no va en plan "no son personajes literarios sino reales y todo lo que digo es cierto" al estilo Dam Brown y otros, entonces me pensaré leerme el libro. Pero no se ni cuando ni como. Tal es el estado de mi vida lectora.

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  11. Homo Libris: Puedo prometer y prometo que no trabajo para las editoriales. ¡Aunque algunas deberían pagarme, ja, ja, ja! Pero tengo que poner alguna entrada de ciertos libros que no me han gustado para demostrar mi inocencia: sobre "La mecánica del corazón", por ejemplo. Pero es que da tanta pereza... ;) Y con los cómics, tampoco es que esté teniendo muchos aciertos últimamente: y mira que me he tragado basura de Batman; pero lo de "Batman RIP" esta noche ha superado mucha ponzoña que pudiera haber leído antes...¬¬

    Amandil: Seguro que te llevaríamos al libro, por lo menos por la chapa que he dado en la tienda estos días con él. ;) Además, si podemos descubrir que la editorial Alcantarilla es Acantilado o cosas por el estilo ("El habitáculo azul" por "El salón dorado" sigo pensando que es la anécdota más grande XD), podemos hacer cualquier cosa ya. ;) Y lo de la vida lectora, chico, creo que nos pasa a todos. XD
    ¡Un besote!

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  12. ¡Posesión!
    Primero los gruñidos: lo que más detesto es la infame película que protagonizó la Paltrow basada en este libro. Del feliz pastiche que era la novela la dejaron en la típica historia de amor que ya se podrían haber ahorrado el esfuerzo de adpatar nada. Puaj.

    El libro, cómo no, me encanta. Porque si tengo una obsesión ésa es la de cómo la posmodernidad rescribe el siglo XIX y ésta es una de las mejores novelas en ese estilo que se han escrito hasta la fecha, con el permiso de La mujer del teniente francés y El ancho mar de los Sargazos.

    Una recomendación en la onda, aunque de teatro: The Invention of Love, de Tom Stoppard (el de Rosencratz y etc XDD).

    Mi primer comentario, chispas!

    ¡Abrazos!

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  13. ¡Bienvenida, Erinia!
    Pues mira, no vi la película en su día porque ya le vi mala pinta, pero después de leer la novela, menos ganas tengo aún de ello... La Paltrow, además, no me pega ni con cola para el papel de Maud Bailey.
    ¡Ya me imaginaba que tú conocerías esta maravilla de novela! Me apunto tus recomendaciones para próximas lecturas, por cierto, porque no he leído ninguno de los tres. XD
    ¡Un abrazoide gordo!

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  14. Gracias por la recomendación.
    Un beso

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  15. Alienor: me ha gustado mucho tu blog. Como veo que también te gusta el cine, te recomiendo la versión fílmica de este libro, que a mí me gustó mucho, mucho. No sé con qué nombre se habrá estrenado en España. La protagonizan Aaron Eckhart y Gwyneth Paltrow y es de 2002. La ambientación es muy buena, pero lo que se lleva todos los aplausos es la relación entre ambos, o mejor dicho entre los cuatro. La busqué en google como Possession, pero no me deja tu blog pegar la URL de la peli.

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  16. Y te agradezco lo que escribiste sobre el inefable G K Chesterton. En mis veinti-pocos leí varios de sus libros (El hombre que fue Jueves, Ortodoxia, algunos del Padre Brown. Pecados de juventud, diría hoy. Porque andando la vida lo he ido dejando de lado porque me deja un gusto en la boca demasiado duro, de la religiosidad vivida desde la lógica, de la polémica racionalista, de tumbar al adversario y dejarlo como un memo(o intentarlo). Sus cruces con J B Shaw, con Bertrand Russel... No lo sé, tal vez era la forma de vivir su religiosidad en esa época y en un ambiente adverso. No lo sé, pero no me simpatiza hoy.
    Y quizá tengas razón en lo que dices que se lo puede leer desde otra óptica, considerando más su apasionamiento, su subjetividad puesta al servicio de una causa. Sí, es posible que pueda volver a leerlo en esa clave. Gracias por sugerírmelo. Saludos

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